domingo, 1 de diciembre de 2013

Libro trigésimo tercero: Tedio tropical


Tedio tropical
de Victorino Bernal

Tedio tropical es una colección de cuentos bastante diversos, tanto en estilo como temática. Aunque los textos no guardan mucha relación unos con otros, el título del libro sí nos sugiere un anticipo sobre algunas inquietudes del autor que se van a ver reflejadas en la lectura. Por ejemplo, abunda el comentario político sobre la situación miserable e incorregible de Puerto Rico. Por otro lado, otros cuentos laberínticos no guardan relación alguna con el estilo lúdico principal. El libro, pues, es una selección de cuentos variada.

Me saltaré el primer relato, ‘Standard Electric’, porque no lo entendí.

Entonces comenzamos con ‘La esposa del rey en la esquina’. El autor establece un tono grandilocuente para ensalzar las hazañas de un drogadicto indigente. El protagonista es comparado con un rey y en ocasiones parece ser un dios. La magnánima imagen —y esta es la verdadera catarsis del relato— de repente se derrumba y lo volvemos a ver como un ser humano cuando el autor nos revela al final que su familia todavía lo busca para ayudarlo a salir de la enfermedad. Esta humanización del dios representa una ironía genial sobre la incapacidad del drogadicto para abandonar su situación precaria. El enfermo necesita su enfermedad. El enfermo es rey en su reino. Esta devastadora y elaborada metáfora es uno de los mayores aciertos del libro.

Los cuentos ‘La revancha de V o la noche de la Mercé y ‘V en el techo’ forman un intratexto agradable en el que podemos seguir la historia de varios personajes en el libro, aunque en ocasiones resultan surreales o fantásticos, como el primer relato. Otros relatos, como ‘Sombraría’, presenta algunos conceptos interesantes y originales, pero a través de formulas literarias requeteprovadas, como la sombra que gana consciencia y abandona a su dueño. En este caso, el protagonista necesita una sombra nueva, pero en la tienda de sombras, la genial sombraría, no se la conceden.

‘Blanca Nieve, mi pobre gallinita’ es una parodia sobre el bestialismo. El relato en sí está lleno de un humor simpático que amilana la atrocidad de la parafilia. Por otro lado, el personaje del narrador, un campesino criador de gallinas, no concuerda con el estereotipo de la bravura e ingenuidad, sino con algo más infantil. Además, el relato comienza lento y el conflicto no se revela hasta varias páginas más tarde. La mejor parte del cuento es la oración final, que más que un desenlace es un reclamo político.

Mi relato favorito de este libro se titula ‘Sed de tiempo’. Se trata de una búsqueda pesadillezca que puede ser interpreta de diversas maneras. Por ejemplo, la angustia circular del viaje que nunca termina podría ser interpretado como alusión a la atractiva poética literaria de Jorge Luis Borges. Por otro lado, el autor también nos da algunas pistas de gran importancia, como el brazalete y la bata de hospital que tiene el protagonista, lo cual sugiere que la pesadilla no es otra cosa que una metáfora sobre el desquicie que sufren las personas enfermas de la cabeza. También existen otros símbolos que proveen más subtexto, como los dos soles o dioses y las dunas de arena que se tragan al protagonista. De cualquier manera, este relato es uno excepcional: presenta el problema rápidamente, lo sostiene a través de misterios interesantes y culmina con un desenlace totalmente inesperado. 'Sed de tiempo' es un cuento antologable.


También quisiera comentar el relato titulado ‘Matilde de Rozán’. Se trata de uno de los relatos mejor construidos del libro. La tensión comienza desde la primera oración y se sostiene hasta el desenlace final. El intertexto sobre Jorge Luis Borges también es interesante. Sin embargo, la trama es demasiado predecible.

Una queja necesaria: ‘Lilith’ comienza como un relato de un enamorado, luego se vuelve una especie de cuento erótico y al final resulta ser una historia de horror. Me gusta el ocultismo y el terror, pero me hubiese gustado que el autor anticipara mejor el oscuro desenlace de la mujer demonio. Lo que gana con el elemento sorpresa lo pierde con la inverosimilitud al no prepararnos para la misma.
En fin, algunos relatos son breves, de una o dos páginas, y otros son bastante largos, divididos en estaciones o partes. La experimentación y variedad que nos presenta Victorino Bernal es admirable, aunque algunas veces funciona mejor que en otras. O quizás se trata de mis propios gustos.

Hay algunos errores ortográficos que resultan algo incómodos ya que el libro proviene de una casa editora, privilegio que no muchos autores puertorriqueños se pueden agenciar. Por otro lado, la riqueza léxica del autor y su narrativa audaz y experimental proporcionan un balance que nos permite continuar con la lectura. Además, el libro provee un par de joyas literarias que tienen que ser leídas.

Mis cuentos favoritos son:
“La esposa del rey en la esquina”
“Sed de tiempo”

Elementos narrativos sobresalientes:
-La parodia y el ludismo
-La grandilocuencia
-El intertexto
-El intratexto
-La pesadilla como recurso literario
-Finales circulares o cíclicos


Próxima entrada: Mujeres que se portan mal

viernes, 29 de noviembre de 2013

Libro trigésimo segundo: Lego y otros pájaros raros


Lego y otros pájaros raros
de Tere Dávida

Lego y otros pájaros raros es un libro fantástico. Lo que más resalta son los personajes. De alguna manera, todos son monstruos, ya sea física o espiritualmente. Sin embargo, los monstruos de Tere Dávila son simpáticos, humanos. Sumamente humanos.

Para darle verosimilitud a sus creaciones, la autora hilvana una narrativa cuasi-fantástica con matices de humor que rebajan lo grotesco o repugnante de algunos de los personajes. Este es el gran acierto de Lego: la combinación de buen humor y terror, algo que suena a paradoja, un oxímoron funcional de la literatura puertorriqueña.

La gran mayoría de los cuentos me gustaron mucho. Algunos ejemplos interesantes son ‘Marae’, que presenta una visión cínica y sobrenatural sobre el turismo versus el patriotismo. La estructura del cuento emula una especie de guía turística y ofrece atisbos pesimistas, a veces paranormales, sobre nuestra cultura puertorriqueña.

Otro cuento interesante y de construcción similar es ‘Peter y el macharrán’, que más bien aborda el tema de la sensibilidad y el machismo. El cuento sugiere que sensibilizar a un hombre bárbaro y machista puede resultar en una transformación de la sexualidad. Incluso, el epígrafe del cuento va más allá y sugiere que un hombre homosexual es preferible por ser menos violento.

En el libro también hay una variedad de cuentos cuasi-fantásticos. ‘Muy famoso’ es la historia del cíclope y una fotógrafa que se convierte en su prisionera. Se trata de un cuento feminista en donde la heroína, una chica muy simpática e intrépida, ayuda a un monstruo a descubrir su humanidad latente y que al final es destruido por sus propios impulsos salvajes. El monstruo inmortal no tiene remedio. El final es una mezcla de tristeza y ternura que lo hace una excelente selección para comenzar el libro.
Por otro lado, tenemos el cuento de ‘Lego’, donde un hombre crea a otro hombre a partir de su pus. El relato toma elementos de la narrativa laberíntica de Jorge Luis Borges y hasta cierto punto recuerda ‘Las ruinas circulares’ por el tema del creador a la misma vez como la creación. Es uno de los mejores cuentos del libro.


Ahora bien, las verdaderas joyas de Lego son aquellos relatos en donde los monstruos son personas extraordinarias que reflejan su abominación a través de su perversidad o sutileza. Me refiero a los relatos de ‘El talento especial de Mercedes’ y ‘Treinta años de éxitos’. El primero se bandea sobre los lindes del melodrama y el segundo sobre el chiste, pero con su talentosa narrativa Tere Dávila nunca pierde el equilibrio y logra construir dos historias grandiosas, excepcionales, llenas de humanidad e ironía. Los personajes principales no son monstruos mitológicos y las tramas nunca cobran propiedades fantásticas. Sin embargo, la autora refleja lo monstruoso del egoísmo en el personaje del productor de ‘Treinta años de éxitos’ y la señora Mercedes en ‘El talento especial de Mercedes’. Estos monstruos-humanos tampoco se vuelven antagonistas estereotípicos pues la autora consigue dar pinceladas de humanismo y hasta ternura en medio de la atrocidad. Estos dos cuentos nada más valen la pena comprar la colección de cuentos de ‘Lego’.

También debo resaltar la originalidad de la autora por su relato ‘Y serán una misma carne’. El concepto de este relato corto es uno de los más extrañas que he visto en la literatura puertorriqueña. El cuento en sí es sumamente interesante e irónico pues dos amantes literalmente se despedazan mientras se acercan el uno al otro y luego quedan hechos unos mutantes con partes de uno y el otro. La narrativa es cinematográfica y el ocaso playero le da un aspecto melancólico a una situación fantástica.

Otros dos relatos que son muy similares en estructura se titulan ‘Ratón en forma de bizcocho’ y ‘Abrigo’. El primero toca los tema del consumismo y la desilusión infantil. El segundo es una descripción preciosista sobre el desuelle de un cadáver tatuado con animales. Si bien los temas y la técnica en ambos son bastante diferentes, la estructura es una especie de juego de adivinanzas en donde el acertijo se revela al final como un desenlace sorpresivo.

Lego y otros pájaros raros es una oferta literaria audaz. La mezcla de monstruos empáticos y humanos atroces contrasta agradablemente con el humor de la autora. Desde su primer libro de cuentos, titulado El fondillo maravilloso y otros efectos especiales, la autora no ha perdido su toque pícaro ni su acercamiento sensible a los conflictos humanos. En todo caso, la estructura de su narrativa se ha vuelto más organizada, mejor pensada. Lego es superior en calidad y genio.

Tere Dávila es una escritora puertorriqueña fresca, original y prometedora.

Los mejores relatos son:
-“Muy famoso”
-“El talento especial de Mercedes”
-“Lego”
-“Treinta años de éxitos”

Elementos narrativos sobresalientes:
-Lo fantástico
-Los contrastes entre el humor y lo grotesco
-La descripción preciosista
-El feminismo y machismo
-La crítica al consumismo


Próxima entrada: Tedio tropical

sábado, 2 de noviembre de 2013

Libro trigésimo primero: Manchas de tinta en los dedos


Manchas de tinta en los dedos
de Awilda Cáez

Admito que de primera instancia leí los primeros dos cuentos del libro y lo cerré. Me parecieron muy buenos, tan buenos con los del primer libro de Awilda Cáez, Adiós, Mariana y otras despedidas. Sin embargo, me ocupé en otros quehaceres y lo dejé. No fue hasta esta mañana que me desperté temprano luego de una larga noche y, por alguna razón esotérica, retomé el libro de mi mesa de noche. Entonces ya no lo pude soltar.

Si bien ya dije que los primeros relatos son buenos, la mayoría de los que siguen son aún mejores. Vale la pena hablar un poco del estilo que la autora ha seleccionado, antes de entrar en aspectos más profundos. Manchas de tinta en los dedos es un libro de cuentos sobre grandes tragedias que han ocurrido en los últimos años a nivel internacional. La autora toma las noticias de ataques terroristas, personas desaparecidas y accidentes de aviones para convertirlas en el trasfondo de las historias de sus personajes.

Los relatos del libro suceden en países diferentes, por lo que la autora se dio a la tarea de investigar las ciudades y los dialectos de las personas que viven en ellas. Ya sea en México, Argentina o India, los personajes se sienten naturales, sus acciones verosímiles y humanas. A pesar de las tragedias, que pueden ser por causas naturales o de la maldad humana, ninguno de los personajes principales se presenta como totalmente perverso o heroico. Los inocentes corren despavoridos y los malvados se enamoran.  Uno puede generar empatía con ellos. El mejor ejemplo de esto es el relato “También caen del cielo”.


Ahora bien, dentro del contexto muy bien estructurado del libro, resalta la destreza de la escritora. Ya habíamos visto con su primer libro el cuidado que Awilda Cáez le presta a su trabajo creativo. Dentro de simples desamores podemos encontrar la humanidad de un hombre deprimido a través de la narrativa de esta escritora. Manchas de tinta en los dedos no es la excepción. Si bien está construido de una manera bastante diferente al primer libro, podemos encontrar ciertas cosas que se repiten como una especie de sello de la escritora.

Por ejemplo, tenemos la división en partes o secciones del libro, como espejos que presentan diferentes aspectos de una misma cuestión, que en este caso son las tragedias internacionales. En el primer libro teníamos Ellos y Ellas; en este encontramos Primera Plana y Gente. Se podría decir que en la primera parte la autora se enfoca más bien en el aspecto de la tragedia y las consecuencias en la vida de las personas involucradas. En otras palabras, Primera Plana es una especie de ‘macro’ sobre el asunto. Por otro lado, tenemos el lente de una lupa emocional. Los personajes interesantes de Gente forman parte directa o indirecta con algún suceso lamentable. Quiero decir, pues, que la segunda parte del libro es un acercamiento más íntimo y psicológico a la tragedia internacional.

Creo que el ejemplo más espectacular de Gente es el relato “Estos días de colores”. Tiene que ser el relato mejor logrado del libro. También es el relato que más se desvía del estilo usual de la autora. Ya conocemos a Awilda Cáez por sus finales chejovianos, por su agridulce melancolía y desquite íntimo o secreto que se reflejan perfectamente en su gran relato “Sin punto final”. Sin embargo, “Estos días de colores” es un cuento más dramático, más gracioso y tiene el final más impactante. Este es un cuento difícil de olvidar por el manejo magistral de la técnica del anticipo. A través de una narrativa simpática, la autora nos deja con la boca abierta, precisamente, con el punto final del relato. “Estos días de colores” es un cuento superior, original y fascinante. Entonces, ya vemos que la autora posee un dominio tanto de los finales sutiles, como de los sorpresivos.

No quiero terminar esta breve reseña con una simple exhortación a que lean otro libro más de un autor puertorriqueño. En este caso, necesito destacar la elegancia y la sobriedad de la narrativa de Awilda Cáez. A partir de Adiós, Mariana, solo ha solidificado su arte para entregarnos otra serie de cuentos más complejos, más profundos y mejor investigados, y que conservan la voz agridulce de una autora sensible que procura una gran calidad literaria. Los exhorto a que conozcan los dos libros de Awilda Cáez. Tendrán una gran conversación.

Los mejores relatos son:
- “Pedazos”
- “Sin punto final”
- “Estos días de colores”

Elementos narrativos sobresalientes:
-La psicología
-La intimidad o estilo confesional
-La inclusión del periodismo en la narrativa
-Los finales sutiles o chejovianos
-Los finales sorpresivos e impactantes
-La internacionalidad
-Lo detectivesco
-La tragedia


Próxima entrada: LEGO

lunes, 5 de agosto de 2013

Interludio tercero: Intertextuales por invitación

Hace tiempo que no publico algo en el blog. Además de la novela 1Q84, de Haruki Murakami, y la tesis de maestría, que me tienen muy entretenido, otra de las razones para mi aparente abandono (les prometo que no es verdad) ha sido una invitación. La compañera Marlyn Cé ha comenzado a publicar una serie de lecturas de diversos autores como parte de un proyecto literario muy divertido. Se trata de la serie "Intertextuales por invitación".

El reto es escribir un texto literario a partir de una fotografía diferente proporcionada cada semana por la administradora del blog. Hoy se han publicado los primeros textos, de los cuales este servidor también forma parte. El grupo de escritores, dramaturgos y poetas incluye a Marlyn Centeno, Laura Rentas-Giusti, Pedro Rodiz, Cindy Jiménez-Vera, José E. Muratti-Toro, Miranda Merced, Roberto Llanos, Peter M. Shephard-Rivas, H. Roberto Llanos, Cobbiant Miguel, Amarilis Pagán Jiménez, Lynette Mabel Pérez, Christian Manuel Marrero-Pérez, Ángel L. Matos, Giselle E. Mena, Max Chárriez, Anu Ramos, Samadhi Yaisha y este servidor, Antonio Miranda.

Esta una buena oportunidad para conocer de primera mano los estilos diversos de los autores que colaboramos en este proyecto. La serie se extenderá por siete semanas. Somos un grupo nutrido y talentoso, así que los invito a disfrutar de esta divertidísima propuesta.

Aquí les dejo el enlace: http://marlynce.com

Salud!

sábado, 11 de mayo de 2013

Libro trigésimo: En el reino de la Garúa

En el reino de la Garúa: Décima Jornada
de Emilio del Carril

“En el reino de la Garúa, el que cuente de corrido 1001 cuentos durante diez jornadas, será Rey.”; así comienza la introducción al último libro de cuentos de Emilio del Carril. Esta vez nos ofrece los últimos ciento un relatos de los mil que cuenta el cuentacuentos para ganar el reinado de un mundo fantástico y lluvioso.
Los cuentos de esta entrega literaria nos bañan como la garúa (o llovizna) del título: son un rocío breve que a veces nos provoca escalofríos por lo inesperado (930 - ‘El nuevo sentido’) y otras veces nos enternece por lo melancólico (952 - ‘Sin explicación, 917 - ‘El secreto del mejor vendedor de sombrillas de Manhattan’, 999 - ‘El entierro del globo blanco’). Claro, la inventiva de Emilio del Carril no se limita a una polaridad emocional. Sus microcuentos abarcan una gran variedad de tonos y conflictos. Unos pensaría que bajo la premisa de lo fantástico que se nos presenta al comienzo del libro los relatos estarían limitados quizás a la fábula, al cuento de hadas o a lo fantástico en general. Sin embargo, el autor hace la salvedad muy ingeniosa de que sl narrador de la última jornada, el candidato a ser Rey, se le acaban los relatos que conoce, así que se excusa por un momento para acudir al baño. Allí ingiere una esfera mágica —nada menos que el Aleph de Jorge Luis Borges— que le permite conocer el pasado, el presente y el futuro. Entonces experimenta una epifanía salvadora, elegante y justamente simple: tendrá que inventarse los otros ciento un cuentos. La musa será su visión de los otros tiempos.

El narrador de los microrelatos de Emilio del Carril es una especie de Borges fantástico, hombre que descubre el universo a través de la literatura. De esta manera, el narrador conoce los problemas de todas las personas, las ironías de todos los tiempos, reproduce con giros de tuerca los cuentos de hadas clásicos, sufre los desamores y las aventuras de cualquiera, ha leído todos los libros de la Biblioteca de Babel y rescata en uno solo todos los tiempos de la humanidad. ‘En el reino de la Garúa’ es una proyecto ambicioso y genial, no solo por su amplio espectro de relatos, sino también por su estilo misterioso.
El nuevo libro de Emilio del Carril aprovecha la críptica —o quizás la curiosidad— por los otros novecientos relatos del candidato a Rey. Algunas páginas del libro incluyen relatos de alguna jornada anterior que solo pueden ser descifrados a través del espejo o a contraluz. Convenientemente, el ejemplar que tengo incluye un pequeño espejo circular que se puede remover para leer estos secretos que nos trae el libro. Yo preferí girar el libro y mirar la silueta de las letras por detrás de la página. Me sentí como una especie de alquimista de los fotones.
Usualmente comento algunos —sino todos— los cuentos del texto, pero, naturalmente, son muchos. Puedo decir, sin embargo, que Emilio del Carril es un maestro del género espontáneo y difícil del microrelato. Encontré muchos cuentos favoritos que puedo destacar por ser geniales sin perder la facilidad y elegancia del lenguaje. El microrelato, por su naturaleza breve, tiende a convertirse en adivinanza o chiste y a veces puede frustrar o burlar al lector. En esta nueva entrega, Emilio del Carril se las arregla para conseguir ese efecto sorpresivo tan característico del microrelato sin perdernos en merodeos demasiado oscuros.
Claro, por su facilidad y ligereza no significa que el libro pierda su gran valor literario. Los intertextos son numerosos; los más frecuentes hacen referencia a la Biblia, a Jorge Luis Borges con el laberíntico y circular ‘Uróboros’, por ejemplo, a fábulas y cuentos de hadas, a clásicos universales como Las mil y una noche y El Decamerón de Bocaccio, y también El principito de Antoine de Saint-Exupéry. Por otro lado, sobresale la sensibilidad observadora del autor sobre el cruel empirismo que depara la vida y nos somete a la experiencia. Abundan los retoques y giros a clásicos de la literatura; también el genio de un autor diestro. Todavía me pregunto cómo lo hace... Mientras tanto, releo y disfruto la última jornada de cuentos que inventó el audaz soberano-mascota del reino de la Garúa.
En resumidas cuentas, otro libro impecable de la Editorial Pasadizo. ¡Enhorabuena!


Cuando leo un libro de cuentos tiendo a marcar las páginas que corresponden a los relatos que más me han gustado. ‘En el reino de la Garúa’ es un libro tan bueno que me voy a tomar la libertad de nombrar todos los microrelatos que me han fascinado:

902 - ‘El ángel caído’
905 - ‘Sobre el origen de las manzanas rojas’
906 - ‘El imitador’
912 - ‘Agonía y muerte’
915 - ‘Manual de sombras’
917 - ‘El secreto del mejor vendedor de sombrillas de Manhattan’
922 - ‘Uróboros’
930 - ‘El nuevo sentido’
938 - ‘Control de daños’
809 - ‘Baja autoestima’
952 - ‘Sin explicación’
955 - ‘Las sábanas mágicas’
969 - ‘Derechos del protagonista’
974 - ‘El ogro bueno’
977 - ‘Todos los hombres son iguales’
979 - ‘El nuevo eunuco’
980 - ‘El gran circo de las cotidianidades’
983 - ‘Princesa en la rambla’
989 - ‘El último pensamiento del crucificado’
996 - ’28 de noviembre de 1493’
998 - ‘Las que el viento se llevó’
999 - ‘El entierro del globo blanco’
780 - ‘Poda’
1000 - ‘El síndrome del sol’
1 - ‘El gran grito’

Elementos narrativos sobresalientes:
-Brevedad
-Intertextos
-Intratextos (por el epílogo)
-‘Unidad’

viernes, 15 de marzo de 2013

Libro vigésimo noveno: Cuentos de vellonera

Cuentos de vellonera
de Ricardo Santana Ortiz

Esta pequeña colección de cuentos viene con aires irreverentes y dolorosos. Bajo la misma línea de literatura ‘hiperrealista’ de ‘La belleza bruta’, de Francisco Font Acevedo, y ‘Mundo cruel’, de Luis Negrón, ahora Ricardo Santana Ortiz también se atreve a exponer de manera visceral y admirable los relatos intratextuales sobre un nicho de personajes y lugares que se comparten a través de las historias.
La mayoría de los relatos alternan entre la niñez y la adultez de un personaje homosexual llamado Gabi. Es interesante como Santana Ortiz caracteriza a Gabi y a los demás personajes con técnicas sencillas que mayormente se agarran de referencias populares y un lenguaje de los personajes muy puertorriqueño y coloquial. Digo que es interesante porque, en mi caso, a pesar de nunca haber conocido personas ni vivido situaciones semejantes, al final de cada cuento siento que Gabi y su ganga se me hacen más y más familiares.
El tema del tranformismo se abarca con cierta profundidad en el último relato, titulado ‘El gran final’. Tengo que confesar que fue el relato que menos me gustó del libro, junto con ‘Tití Nelly y yo’, más bien porque los diálogos en estos relatos suenan algo artificiales. Solo un poco. Sin embargo, la temática que abarca cada uno de estos cuentos es, sin embargo (e irónicamente), acaso la más impresionante. Por un lado, ‘El gran final’ denuncia la ambigüedad o insuficiencia de la representación legal que se le ofrece a las personas homosexuales y, en este caso, transformistas. Por otro lado, en ‘Tití Nelly y yo’, hay una compleja presentación de cómo una situación ‘normal’ o ‘cotidiana’ traumatiza a un niño mientras que encuentra refugio en otra que se considera ‘inaceptable’ y ‘terrible’. Y es que a través del terror el niño encuentra un refugio en la simpatía sensual que le ofrece su tía Nelly hasta llegar al punto de la transgresión sexual. Al terminarlo me pregunto: ¿Será compasión o será perversión? De un modo o de otro, la presentación del conflicto es excelente, no así el dominio de la técnica de los diálogos.
Como ya mencioné, la mayoría de los cuentos alternan entre la niñez y la adultez de un personaje llamado Gabi. Los cuentos de la niñez me llamaron más la atención por el mero hecho de que son ética y moralmente más complejos. La psicología involucrada en las situaciones terribles que tiene que enfrentar Gabi es de una riqueza literaria muy particular. Por otro lado, los cuentos de la adultez se ambientan en el interior de un antro de prostitución. Las situaciones que se dan en este ambiente provocan más bien dilemas existenciales mientras que los cuentos de la niñez plantean claroscuros de supervivencia y adaptación. En todo caso, tanto en la niñez como en su vida adulta, los problemas de Gabi siempre giran en torno al mismo hoyo negro devorador: la intolerancia hacia la homosexualidad y la insensibilidad por la dignidad humana.


Así como hay un par de relatos imperfectos en esta colección, también hay otros que son de gran calidad técnica y estética. El primer relato, titulado ‘La cadena del Cano Belleza’, introduce la obra con fuerza y personalidad. Gabi escucha algunas remembranzas de un tipo problemático que se llama Cano Belleza. Podemos ver todas sus imperfecciones como persona, pero también vemos a través de los ojos y la voz narrativa de Gabi la humanidad trastocada del Cano Belleza.
Más adelante hay otro relato que sobresalta: ‘Delia y la Cautiva’. Delia es una prostituta que muere encerrada en un baño mientras que si amiga le da lata desde afuera sin saber que la otra se desangra. A través del lúdico monólogo nos impacta la ironía de saber que mientras una celebra su gran noche en la calle, la otra muere debido a la paliza que le propinó un abusador (que en el relato final sabemos de quién se trata). El cordero sacrificado, a pesar de que se trata de una prostituta, acentúa la tragedia del relato.
El último relato que deseo resaltar es ‘Cinco minutos de libertad’. En este relato nos situamos en la niñez de Gabi. Se trata de un retrato espectacular del núcleo de la familia urbana puertorriqueña interpretado por un chico adolescente homosexual. El cuento es básicamente un episodio en el que el hermano retardado o ‘especial’, como le llaman en el relato, se escapa del hogar y Gabi tiene que salir a la calle a buscarlo. Durante la breve aventura, ambos hermanos se tienen que enfrentar a la crueldad asfixiante de la comunidad que se mofa de ellos. El mero hecho de salir a la calle detona varias situaciones sumamente humillantes para el adolescente. Más allá de desvelar el prejuicio contra los homosexuales, ‘Cinco minutos de libertad’ descubre de manera hiriente la conducta e idiosincrasia barbárica de una gran porción de nuestra cultura moderna, urbana y puertorriqueña.

Mis relatos favoritos son:
‘La cadena del Cano Belleza’
‘Delia y la Cautiva’
‘Cinco minutos de libertad’

Elementos narrativos sobresalientes:
-Intratexto (los relatos comparten los mismo personajes y se solapan entre sí)
-La crudeza hiperrealista
-La brevedad
-El tono confesional

domingo, 3 de marzo de 2013

Libro vigésimoctavo: El fraile con-fabulado

El fraile con-fabulado
       de Rubis Marilia Camacho

Este pequeño libro de relatos cortos continúa la tradición intertextual bíblica y de imágenes escatológicas e inteligentes de la autora. Igual que en algunos textos de su primer libro, ‘Cuentos traidores’, Rubis Marilia Camacho se agarra de personajes del clero y de referentes bíblicos para hilvanar sus historias. En el caso de ‘El fraile con-fabulado’ todos los textos giran alrededor de un mismo personaje: el Fraile.
En la mayoría de los relatos se exploran las inquietudes espirituales del fraile cuando la autora lo expone a situaciones poco ordinarias. El detonante principal de la inquietud del Fraile es casi siempre el cuerpo. La autora logra este efecto, algunas veces a través de la suciedad y la muerte y otras veces a través del erotismo.
Ya he leído tres libros de esta autora y lo más que me llama la atención de su estilo literario es cómo hilvana las imágenes más grotescas y desagradables con una narrativa poética y una temática religiosa (o anti-religiosa).
A pesar de toda esta convulsión sensorial, el meollo de cada historia reside en la humanidad de la persona; en el caso de este libro, en la humanidad del fraile. Verdaderamente es un reto construir muchas historias alrededor de un personaje solitario e introvertido como el Fraile, pero la autora lo logra con al maestría de su estilo, al que llama literatura del encierro.
Con respecto al título, que sugiere la lectura de una serie de fábulas, aunque los relatos son breves, no se representan el género antiguo con su elemento más común: los animales que hablan.
La edición de este libro no es la mejor, pero las faltas son minúsculas y no entorpecen la lectura. Es de lectura rápida, aunque no muy ligera debido al rico lirismo y vocabulario de la autora.

Mis relatos favoritos son:
‘El telescopio del fraile’
‘Un cuerpo para el fraile’
‘La mesa del fraile’

Elementos narrativos sobresalientes:
-Intertexto con otras obras.
-Intratexto en el relato ‘La sombra de Pedro’
-Brevedad
-Introspección y psicología del personajes del fraile.


Próxima entrada: ‘Cuentos de vellonera’