martes, 13 de enero de 2015

Libro trigésimo sexto: Tras esas gafas de sol


Tras esas gafas de sol
de María Bird Picó

La primera colección de relatos de María Bird Picó dice muchas cosas entre líneas. La sátira, el humor negro y el tono sarcástico resaltan en el estilo de la escritora porque a través de ellos surgen matices y posibilidades interpretativas inesperadas. Mencionaré dos ejemplos.

Más allá de la trivialización burlona hacia los medios populares, que con todo el derecho viene desde la primera oración del cuento “La esencia”, y también más allá del planteamiento moral sobre la trivialización del propio ser humano al tomar como parte de nuestra cotidianidad a los programas televisivos más populares (y usualmente lo más desagradables), la autora también presenta algunos asomos de temas posmodernos muy interesantes. Por ejemplo, la propia cotidianidad del programa televisivo en la vida rutinaria de la académica mujer protagonista termina por llevarla a someterse a la propia fantasía mediática a través de un delirio. El hecho de que la protagonista se tenga sujeta a la humillación pública de la que justamente siente repugnancia sugiere otros aspectos más complejos de la psiquis humana que se disfrazan entre el sarcasmo narrativo.

Por otro lado, del marido solo vemos una pierna en la habitación adjunta. Mientras la mujer profesional y académica continúa sintonizando el programa televisivo que tanto le disgusta, el hombre está aparte, en la otra habitación, completando un crucigramas sobre temas literarios mientras escucha música clásica. Su presencia está limitada al asomo de un pie y la música que escucha, como una criatura superior, no a la mujer, sino a los seres humanos. A simple vista puede sonar como una caricatura. Sin embargo, con su destreza narrativa la autora consigue proyectar varias posibilidades interpretativas a través de un simple cuadro sarcástico.

Es más probable que la autora quisiera plasmar una burla al matrimonio entre personas intelectuales que viven en universos diferentes dentro del mismo hogar. Sin embargo, me gusta mirar la posibilidad de una autocrítica muy humana a un personaje que reconoce su propia inteligencia y hasta se regodea internamente en su capacidad para reconocer lo obsceno en los medios populares de comunicación y que, sin embargo, se somete a ello y lo hace parte de su rutina cotidiana durante el descanso en el espacio íntimo del hogar. La protagonista odia lo que mira todos los días y a la misma vez lo acepta y se hace partícipe de ello. Este cuento muy bien puede esbozar el tema de la hipocresía en términos vagamente existenciales y quizás funciona como una genial metáfora sobre un matrimonio disfuncional.

El siguiente cuento se titula “La rutina” y tiene uno de los finales más geniales de la colección narrativa de la autora. Debo mencionar que la última escena del cuento me fascinó. Ahora bien, al comenzar a leer esta peculiar historia uno puede conjeturar que se trata de un cuento feminista debido a los diálogos contestatarios de la protagonista. Sin embargo, en su empeño por llevar la contraria de lo establecido, realiza cosas absurdas que ponen en cuestión la integridad de un planteamiento de protesta feminista. Por otro lado, si lo miramos desde la perspectiva de un discurso existencial, tiene mucho sentido. La mujer pone en ridículo a su familia, a sus compañeros de trabajo, a la compañía donde trabaja, al gobierno que activa la fuerza de choque, al pueblo que la adora ciegamente, a la religión (al final del cuento) y, sobre todo, a sí misma, simplemente por romper con la rutina. Entonces hay que preguntarse por qué una persona (no una mujer) se ve obligada a realizar locuras y absurdos en medio de una vida aparentemente estable y exitosa.

Todavía, en un sistema social moderno, una persona normal debe hacer cosas anormales para conservar la identidad. Lo absurdo en casi todos los cuentos de María Bird Picó radica en el hecho de que las pequeñeces cotidianas pueden ser un gotereo persistente sobre la roca de la cordura, tal como lo demostró Alan Moore con el clásico de novelas gráficas “The Killing Joke”. En el caso de los personajes de María, vemos que una persona normal se puede consumir en la sensatez debido a la repetición de las cosas más gratas. La música (“El deber”, “El secreto”), la maternidad (“La fama”, “La perfección”), el amor (“La ilusión”), la libertad, ya sea femenina, humana o profesional (“La rutina”, “La libertad”, “El talón de Aquiles”) son todas razones para que los protagonistas pierdan el control en las historias de esta colección.

En conclusión, Tras esas gafas de sol aprovecha el sarcasmo inteligente. Las tramas señalan continuamente a la rutina y lo establecido por medio de lo anormal o contradictorio. Este es un buen libro para releerlo y repensarlo porque podemos encontrar algo de nuestras vidas en él.

Mis relatos favoritos son:
“El deber”
“La perfección”

Elementos literarios que se destacan:
-La ironía
-El sarcasmo
-La sátira

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