domingo, 1 de diciembre de 2013

Libro trigésimo tercero: Tedio tropical


Tedio tropical
de Victorino Bernal

Tedio tropical es una colección de cuentos bastante diversos, tanto en estilo como temática. Aunque los textos no guardan mucha relación unos con otros, el título del libro sí nos sugiere un anticipo sobre algunas inquietudes del autor que se van a ver reflejadas en la lectura. Por ejemplo, abunda el comentario político sobre la situación miserable e incorregible de Puerto Rico. Por otro lado, otros cuentos laberínticos no guardan relación alguna con el estilo lúdico principal. El libro, pues, es una selección de cuentos variada.

Me saltaré el primer relato, ‘Standard Electric’, porque no lo entendí.

Entonces comenzamos con ‘La esposa del rey en la esquina’. El autor establece un tono grandilocuente para ensalzar las hazañas de un drogadicto indigente. El protagonista es comparado con un rey y en ocasiones parece ser un dios. La magnánima imagen —y esta es la verdadera catarsis del relato— de repente se derrumba y lo volvemos a ver como un ser humano cuando el autor nos revela al final que su familia todavía lo busca para ayudarlo a salir de la enfermedad. Esta humanización del dios representa una ironía genial sobre la incapacidad del drogadicto para abandonar su situación precaria. El enfermo necesita su enfermedad. El enfermo es rey en su reino. Esta devastadora y elaborada metáfora es uno de los mayores aciertos del libro.

Los cuentos ‘La revancha de V o la noche de la Mercé y ‘V en el techo’ forman un intratexto agradable en el que podemos seguir la historia de varios personajes en el libro, aunque en ocasiones resultan surreales o fantásticos, como el primer relato. Otros relatos, como ‘Sombraría’, presenta algunos conceptos interesantes y originales, pero a través de formulas literarias requeteprovadas, como la sombra que gana consciencia y abandona a su dueño. En este caso, el protagonista necesita una sombra nueva, pero en la tienda de sombras, la genial sombraría, no se la conceden.

‘Blanca Nieve, mi pobre gallinita’ es una parodia sobre el bestialismo. El relato en sí está lleno de un humor simpático que amilana la atrocidad de la parafilia. Por otro lado, el personaje del narrador, un campesino criador de gallinas, no concuerda con el estereotipo de la bravura e ingenuidad, sino con algo más infantil. Además, el relato comienza lento y el conflicto no se revela hasta varias páginas más tarde. La mejor parte del cuento es la oración final, que más que un desenlace es un reclamo político.

Mi relato favorito de este libro se titula ‘Sed de tiempo’. Se trata de una búsqueda pesadillezca que puede ser interpreta de diversas maneras. Por ejemplo, la angustia circular del viaje que nunca termina podría ser interpretado como alusión a la atractiva poética literaria de Jorge Luis Borges. Por otro lado, el autor también nos da algunas pistas de gran importancia, como el brazalete y la bata de hospital que tiene el protagonista, lo cual sugiere que la pesadilla no es otra cosa que una metáfora sobre el desquicie que sufren las personas enfermas de la cabeza. También existen otros símbolos que proveen más subtexto, como los dos soles o dioses y las dunas de arena que se tragan al protagonista. De cualquier manera, este relato es uno excepcional: presenta el problema rápidamente, lo sostiene a través de misterios interesantes y culmina con un desenlace totalmente inesperado. 'Sed de tiempo' es un cuento antologable.


También quisiera comentar el relato titulado ‘Matilde de Rozán’. Se trata de uno de los relatos mejor construidos del libro. La tensión comienza desde la primera oración y se sostiene hasta el desenlace final. El intertexto sobre Jorge Luis Borges también es interesante. Sin embargo, la trama es demasiado predecible.

Una queja necesaria: ‘Lilith’ comienza como un relato de un enamorado, luego se vuelve una especie de cuento erótico y al final resulta ser una historia de horror. Me gusta el ocultismo y el terror, pero me hubiese gustado que el autor anticipara mejor el oscuro desenlace de la mujer demonio. Lo que gana con el elemento sorpresa lo pierde con la inverosimilitud al no prepararnos para la misma.
En fin, algunos relatos son breves, de una o dos páginas, y otros son bastante largos, divididos en estaciones o partes. La experimentación y variedad que nos presenta Victorino Bernal es admirable, aunque algunas veces funciona mejor que en otras. O quizás se trata de mis propios gustos.

Hay algunos errores ortográficos que resultan algo incómodos ya que el libro proviene de una casa editora, privilegio que no muchos autores puertorriqueños se pueden agenciar. Por otro lado, la riqueza léxica del autor y su narrativa audaz y experimental proporcionan un balance que nos permite continuar con la lectura. Además, el libro provee un par de joyas literarias que tienen que ser leídas.

Mis cuentos favoritos son:
“La esposa del rey en la esquina”
“Sed de tiempo”

Elementos narrativos sobresalientes:
-La parodia y el ludismo
-La grandilocuencia
-El intertexto
-El intratexto
-La pesadilla como recurso literario
-Finales circulares o cíclicos


Próxima entrada: Mujeres que se portan mal

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