lunes, 2 de abril de 2012

Libro quinceavo: Cuentos de los últimos días

Cuentos de los últimos días
de Hiram Lozada


     Creo que este es el libro de cuentos de autoría puertorriqueña más antiguo que he comentado en mi blog hasta este momento. ‘Cuentos de los últimos días’ fue publicado en el 1998. Naturalmente, pertenece a la corriente contemporánea de literatura que he estado leyendo, y es divertido observar las transiciones temáticas y estilísticas hacia las nuevas tendencias desde los finales del siglo pasado hasta ahora.

     Me ha gustado mucho el título elegido por Hiram Lozada para su libro. ‘Cuentos de los últimos días’ tuvo que ser algo dramático y llamativo cuando nos estábamos acercando al 2000. Sin embargo, no le resta vigencia que el mundo todavía no se haya acabado. Luego de leer el libro comprendo que carga con la temática de la superstición y de cómo desemboca en la desgracia. ‘Cuentos de los últimos días’ no es otra cosa que un testamento de la angustia y de la expectativa colectiva ante situaciones que se nos sugieren fantasmagóricamente y que aparentan ser inevitables.

     El primer cuento se titula ‘El caso de la desaparición de Jane Montgomery’, y es probablemente mi cuento favorito de todo el libro. Antes de continuar, tengo que confesar que detesto las historias detectivescas. Estoy harto de leerlas y de verlas perdurar. Me parecen aburridas. Con esto dicho, tengo que resaltar que ‘El caso de a desaparición de Jane Montgomery’ es un cuento detectivesco. Al principio ya me había formado un prejuicio y leía el cuento con cierto desgano, pero al encontrarme con el final mi reacción inmediata fue quedarme con la boca abierta. Al revisar el epígrafe, “Todo es cuestión de método”, de Hércules Poirot, tampoco pude evitar que se me saliera una sonrisa. Muy buen cuento, señor Lozada.

     Cuando me encuentro con el segundo relato, ‘El reino del lago’, de inmediato comprendo que el autor está explorando diferentes estilos narrativos. El primer cuento es una historia detectivesca, el segundo es un cuento de hadas. En ‘El reino del lago’ Lozada se vale de la anticipación y de una rápida construcción de un mundo mágico para sumergirnos en el peculiar dilema del príncipe. Al final, cuando sentimos que ya todo se ha arreglado perfectamente, el autor utiliza un detalle que había establecido al principio del relato sobre la idiosincrasia de los ciudadanos del reino del lago: que harían todo al revés para ahuyentar a los demonios. Así, con una decisión atropellada y supersticiosa, se pierde todo el reino cuando tuvieron la oportunidad perfecta para trascender su condición. En cierto modo, podemos decir que ‘El reino del lago’ es un cuento de hadas existencialista.

     ‘Los días postreros de la Villa Soledad’ es un relato que intenta establecer una intriga con una serie de personajes que espera la manifestación de una profecía descabellada. El problema es que el relato se extiende durante varias páginas sin que la acción se mueva gran cosa y sin que ocurra algo verdaderamente importante. Además, la historia parece bastante predecible pues ya muchos estamos familiarizados con la historia del personaje ‘loco’ que profetiza algo y que al final se cumple, pero por un accidente o por una ironía. El cuento tiene un final interesante ya que el autor trata de conectar la idea de la tragedia con la presencia de una refinería que descarga desechos tóxicos en la vecindad, pero me parece que, más que una critica social, la idea parece un elemento forzado dentro de la narrativa ya que apenas se menciona la refinería un par de veces, y solamente para propósitos de ambientación. Este cuento me recordó ‘Algo muy grave va a suceder en este pueblo’, de Gabriel García Márquez, por el estilo y la idea, pero le falta un mejor desarrollo para evocar en mí la misma devoción que el clásico.

     El cuarto relato, ‘Lolita’, es la historia del fantasma de una prostituta asesinada. Este cuento es una genial demostración de narrativa sencilla y de un excelente uso de la anticipación para sorprendernos cuando nos encontramos con el final. Como bono, y compensando la pobre técnica del cuento anterior, ‘Lolita’ también aprovecha la técnica del desdoblamiento, haciéndose eco harmonioso del estilo clásico de Julio Cortázar. ‘Lolita’ es otro acierto de Lozada en ‘Cuentos de los últimos días’.

     En ‘La movida’ vemos una vez más cómo el autor adopta otro tono diferente para narrar la nueva historia. Esta vez tenemos a un narrador más ‘vulgar’ (en el sentido correcto de la palabra). Aunque la voz narrativa es refrescante, me resulta algo inverosímil pues se trata de un agente o mensajero de un punto de drogas, pero que suena sumamente ingenuo, casi infantil. Queda claro que se trata de un muchacho joven, pero me resulta difícil imaginar a una persona tan despreocupada y alegre sumergida en semejante ecosistema. Aparte de este detalle, Lozada cuenta una historia muy relevante en ‘La movida’. Hay una confesión de nuestro personaje ingenuo a mitad de historia: “fuera del punto no había vida”. Creo que es una de las frases más poderosas del libro porque es una anticipación que funciona a la misma vez como síntesis del conflicto y de la vida del desapercibidamente atribulado personaje principal. Me resulta difícil comentar ‘La movida’ porque realmente es un cuento muy bueno que a la misma vez peca de ingenuidad severa. Al leerlo recuerdo ‘a.C. & d.C.’ de Francisco Font Acevedo, y no puedo evitar recordar también al personaje de Cisco, que también era un joven muy metido en el mundo de las drogas. Al fin y al cabo no se si soy yo el ingenuo o si realmente tengo algo de razón en mi juicio. Probablemente soy el enajenado, y eso es lo más aterrador porque en el fondo sé que hay niños que son manipulados para que trabajen la droga desde muy jóvenes.

     ‘Cuento de vecinos’ es la historia de una urbanización encantada. Lozada trabaja el clásico relato de terror en un entorno más o menos contemporáneo. Naturalmente, también vemos una reincidencia en el tema de la superstición.


     ‘La deuda’ es un cuento más bien jocoso. Es cruel también pues cuenta cómo una madre campesina paga una deuda con una mueblería prestando el cuerpo virgen de su hija. El tono cómico, casi caricaturesco, se mantiene hasta el final y cierra con una queja iracunda que nos exprime una sonrisa del rostro.

     El último cuento utiliza otro recurso narrativo; el más interesante o intrépido en el libro: el desbordamiento o flujo de consciencia. Es la primera vez que veo en un cuento puertorriqueño contemporáneo un desbordamiento de consciencia. Esta técnica narrativa ha caído en desuso y ya apenas es utilizada por los escritores posmodernos. El último cuento del libro se titula ‘De cómo un agujero de ratón reveló cosas misteriosas y extrañas (y dejó boquiabiertos a todos)’, y recibió un segundo premio del ateneo puertorriqueño en el 1974.  La consciencia narrativa en 3ra persona omnisciente fluye narrando de una manera imparable la intervención en una casa en donde había muerto un hombre que se robaba los recuerdos de las otras personas. El pueblo descuida todos sus quehaceres para velar los recuerdos del muerto mientras se descompone. Es un cuento extraño y surrealista, y me cuesta identificar qué es lo que me está diciendo más allá del simple absurdo de un pueblo olvidadizo o, peor, hipócrita.

     ‘Cuentos de los últimos días’ es un libro en donde hay una rica variedad de estilos narrativos y de técnicas literarias. A pesar de los aciertos de Lozada, cabe señalar que el libro viene con una serie de defectos editoriales menores. Por ejemplo, hay un par de acentos demás en el nombre de ‘Bacilio’ en el cuento ‘Los días postreros de la Villa Soledad’, además de algunas discordancias entre los tiempos verbales en el primer y cuarto relato. También hay un mal uso de los guiones en algunos diálogos, entre otras cosas. No es algo terrible, pero considerando que el libro lleva un sello editorial se le debió haber prestado una mayor atención a estos detalles técnicos. Hay que recordar que un una obra literaria es un trabajo estético, y la presentación también es importante para disfrutar completamente de la experiencia artística.

Mis relatos favoritos han sido:
‘El caso de la desaparición de Jane Montgomery’
‘Lolita’

Elementos narrativos predominantes:
-La anticipación de los hechos
-La superstición
-El desdoblamiento (en ‘Lolita’)
-El flujo o desbordamiento de consciencia (en ‘De cómo un agujero de ratón reveló cosas misteriosas y extrañas')


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