domingo, 29 de noviembre de 2015

Libro cuadragésimo primero: Laberintos de miedo

Laberintos de miedo
de Roberto Santiago Ayala

Laberintos de miedo es la primera propuesta narrativa del escritor Roberto Santiago Ayala. Su estilo está muy arraigado a la estructura clásica del relato breve, pero contiene personajes del populacho que se desenvuelven en situaciones cotidianas que le pueden suceder a cualquiera. El enfoque unitario del libro de cuentos reside, quizás, en la presentación de algunas enfermedades mentales, como la esquizofrenia y la adicción a las compras, retratadas en los conflictos de los personajes principales.

El libro está dividido en dos secciones. La primera contiene trece cuentos de estilo clásico y la segunda, titulada “Cuentos cortos”, contiene dos micro relatos, todos bajo la misma temática universal del miedo y las enfermedades mentales. Lo curioso de Laberintos de miedo es que el autor ha trazado un paralelo entre un estilo y temática primordial (el miedo) y un tema bastante moderno, que son las enfermedades mentales. Ya sea que haya una intención creativa o que la comparación sea una casualidad, el trasfondo literario de la obra podría servir alguna oportunidad argumentativa sobre la relación de causa y efecto de muchas enfermedades mentales con el miedo de las personas; o hablando más claramente, con el retraimiento y la introversión emocional.

Se podría decir que los personajes cotidianos presentados en Laberintos de miedo están enfermos de la mente por creer demasiado en supersticiones, ser fanáticos o materialistas. Si este es el caso, el libro entonces sugiere de forma muy implícita una problemática de subconsciente colectivo que usualmente se trabaja a través del hiperrealismo o la sátira, pero rara vez con modelos clásicos de narrativa breve y estructura simple.

1 comentario:

  1. Por el contenido del aspecto que fundamenta los distintos enfoques de la existencia, se puede apreciar que no dista de ser tenido en cuenta como una herramienta para la cotidinaidad.

    ResponderEliminar